Calle de la Independencia, 1
Teléfono: 91.547.15.77
"Comenzamos en 1998, cuando llegó el momento de abrir mi propio negocio. Encontré a John como socio y así fue. Nos gustaba la zona pero tardamos en encontrar local. Y este estaba destrozado. Antes era una cacharrería antigua, y mantuvimos los suelos, los mostradores... todo."
"Yo soy paisajista, y John estaba estudiando empresariales. Entonces comenzó a hacer unos cursos en Londres con Jane Packer, una florista de mucho renombre. Nuestro estilo es el inglés, que se trata de utilizar más el verde que la flor, mezclando distintos tonos, y ese es el rollo que le quisimos dar a la fachada, con las flores y la madera."
"Estamos especializados en eventos, esta calle no es nada comercial. Y trabajamos con tiendas de lujo, como la joyería Suárez, Escada... les ponemos las flores una vez a la semana. Pero el 90% de la facturación son los eventos."
"Una cosa que nos distingue es que nosotros traemos tulipanes todo el año. Después, las rosas que tenemos son de Ecuador, y duran 14 días. Traemos flores de Sudamérica que aquí no se encuentran fácilmente, como las Eliconias."
28/10/10
26/10/10
Efectos militares, Vicente Rodríguez
Calle Mayor, 41
"El 14 de abril de 1927 abrió la tienda el abuelo de mi marido, que es el actual dueño, así que somos tercera generación, y yo aprendí sobre la marcha, pero es difícil, porque hay que estudiarse los reglamentos civiles y militares, las condecoraciones civiles y militares...hasta las universidades tienen ornamentos."
"Lo que más disfruto es que cada día aprendo algo, y lo que más me gusta es vender la mercancía antigua. Por ejemplo, tenemos un sable de 1846. Antes lo que vendíamos eran botones para uniformes militares, y esas cosas. Ahora también vendemos insignias, soldaditos de plomo..."
"El 14 de abril de 1927 abrió la tienda el abuelo de mi marido, que es el actual dueño, así que somos tercera generación, y yo aprendí sobre la marcha, pero es difícil, porque hay que estudiarse los reglamentos civiles y militares, las condecoraciones civiles y militares...hasta las universidades tienen ornamentos."
"Lo que más disfruto es que cada día aprendo algo, y lo que más me gusta es vender la mercancía antigua. Por ejemplo, tenemos un sable de 1846. Antes lo que vendíamos eran botones para uniformes militares, y esas cosas. Ahora también vendemos insignias, soldaditos de plomo..."
"El soldadito de plomo ha cambiado el concepto. Ha pasado de ser un juguete, a convertirse en un objeto de arte, y lo compran los coleccionistas. Este negocio, o lo tienes en este barrio, o no lo tienes, porque la gente ya sabe que los efectos militares están en la calle Mayor."
"Con la crisis nos va mal, porque es que está todo mal. Ten en cuenta que nosotros tenemos accesorios de lujo, y eso es lo primero de lo que prescinde la gente. Nuestra clientela son funcionarios y militares, y todos tienen los sueldos congelados."
25/10/10
Frutería, Luis y Ana
Cava Baja, 8
"Estamos aquí desde el 75, pero ya era frutería cuando yo llegué.Vendemos a la gente del barrio, a los restaurantes... pero estamos en crisis, cómo nos va a ir. Fíjate, si estamos a primeros de mes, es la una y mira... sobran comentarios."
"Lo que más me gusta es el trato con los clientes." "Sí, les vacila mucho a todos, jóvenes y mayores, les cuenta chistes, y al final siempre se llevan más de lo que querían." "Lo que pasa es que la cosa ahora está jodida. Pero esto lo hemos vivido ya antes, a finales de los noventa, y ahora estamos igual que antes."
"Ha cambiado mucho el barrio,ahora hay más gente joven y muchos más bares. Esto se ha puesto de moda, y los fines de semana es una locura, pero los bares nos benefician, aunque sólo sea por los limones, las limas, la hierbabuena... llego a vender 200 manojos en un fin de semana, cuando antes a lo mejor sólo vendía 10 en toda la semana."
"Además con la inmigración ha cambiado mucho la venta. Ahora vendemos jengibre, mangos, papaya, de vez en cuando yuca, que por ejemplo antes aquí no se conocía, y esporádicamente tengo plátano macho. Pero a mí, personalmente, lo que más me gustan son las cerezas y las uvas. Y bueno, mi hierbabuena es la mejor del mercado."
"Estamos aquí desde el 75, pero ya era frutería cuando yo llegué.Vendemos a la gente del barrio, a los restaurantes... pero estamos en crisis, cómo nos va a ir. Fíjate, si estamos a primeros de mes, es la una y mira... sobran comentarios."
"Lo que más me gusta es el trato con los clientes." "Sí, les vacila mucho a todos, jóvenes y mayores, les cuenta chistes, y al final siempre se llevan más de lo que querían." "Lo que pasa es que la cosa ahora está jodida. Pero esto lo hemos vivido ya antes, a finales de los noventa, y ahora estamos igual que antes."
"Ha cambiado mucho el barrio,ahora hay más gente joven y muchos más bares. Esto se ha puesto de moda, y los fines de semana es una locura, pero los bares nos benefician, aunque sólo sea por los limones, las limas, la hierbabuena... llego a vender 200 manojos en un fin de semana, cuando antes a lo mejor sólo vendía 10 en toda la semana."
"Además con la inmigración ha cambiado mucho la venta. Ahora vendemos jengibre, mangos, papaya, de vez en cuando yuca, que por ejemplo antes aquí no se conocía, y esporádicamente tengo plátano macho. Pero a mí, personalmente, lo que más me gustan son las cerezas y las uvas. Y bueno, mi hierbabuena es la mejor del mercado."
21/10/10
Lonas, Sucesor de Ángeles González Arasti
Calle Imperial, 4
"Este local está desde 1921. Fue fundado por Narciso González, padre de Ángeles. Yo comencé de empleado, y cuando ella se jubiló me quedé de propietario. Luego tenemos un almacén en la calle paralela, y una fábrica de lonas de Leganés."
"La clientela es de todo tipo, pero del barrio lo que menos. Trabajamos sobre todo para pintores, restauradores, cine, teatro, tapiceros... la verdad es que tocamos un montón de gremios. Por ejemplo, ahora mismo está entrando un fax para un pedido en Lisboa."
"Nosotros hacemos lo que no hace nadie. Desde fundas para hachas, hasta un tipi que nos pidieron una vez, y el montaje fue tan complicado que seguro que hasta terminamos perdiendo dinero, porque nos costó... También tenemos cordura de dupont, es un tejido que no lo tiene nadie, y es para trajes de moto o de montaña, fundas para cámaras de cine... es un material muy resistente al rozamiento."
"Ahora mismo para nosotros el problema no es vender, sino comprar. Se está acabando la industria en España. Yo ahora tengo que comprar fuera mucho material."
"Este local está desde 1921. Fue fundado por Narciso González, padre de Ángeles. Yo comencé de empleado, y cuando ella se jubiló me quedé de propietario. Luego tenemos un almacén en la calle paralela, y una fábrica de lonas de Leganés."
"La clientela es de todo tipo, pero del barrio lo que menos. Trabajamos sobre todo para pintores, restauradores, cine, teatro, tapiceros... la verdad es que tocamos un montón de gremios. Por ejemplo, ahora mismo está entrando un fax para un pedido en Lisboa."
"Nosotros hacemos lo que no hace nadie. Desde fundas para hachas, hasta un tipi que nos pidieron una vez, y el montaje fue tan complicado que seguro que hasta terminamos perdiendo dinero, porque nos costó... También tenemos cordura de dupont, es un tejido que no lo tiene nadie, y es para trajes de moto o de montaña, fundas para cámaras de cine... es un material muy resistente al rozamiento."
"Ahora mismo para nosotros el problema no es vender, sino comprar. Se está acabando la industria en España. Yo ahora tengo que comprar fuera mucho material."
20/10/10
Encuadernación, Amillo S.L.
Calle Fuentes, 10 y 12
"Este es un negocio familiar, fundado en 1890, y nosotros somos la cuarta generación. Somos artesanos de la encuadernación, y trabajamos mucho para imprentas, agencias de marketing... Además, en el local de al lado tenemos la escuela taller."
"Lo que más me gusta es atender al público, y después enseñar, ya que es una forma de mantener la tradición. En encuadernación, todo es difícil, pero aprendiendo se convierte en fácil. Y lo más complicado de todo es encuadernar en piel con mosaicos, ya que la tienes que chiflar más fino que el papel."
"A estos papeles pintados se les llama guardas. Se consiguen haciendo un baño con pintura, y después se hacen gotas o formas con peines. Tenemos originales y reproducciones de Antolín Palomino, que es uno de los primeros encuadernadores en España, allá por el 1905."
"Yo empecé en el Ayuntamiento de Madrid, en la imprenta artesanal, y ya cuando me jubilé, me incorporé aquí. Y sí, nos continuarán las siguientes generaciones."
"Este es un negocio familiar, fundado en 1890, y nosotros somos la cuarta generación. Somos artesanos de la encuadernación, y trabajamos mucho para imprentas, agencias de marketing... Además, en el local de al lado tenemos la escuela taller."
"Lo que más me gusta es atender al público, y después enseñar, ya que es una forma de mantener la tradición. En encuadernación, todo es difícil, pero aprendiendo se convierte en fácil. Y lo más complicado de todo es encuadernar en piel con mosaicos, ya que la tienes que chiflar más fino que el papel."
"A estos papeles pintados se les llama guardas. Se consiguen haciendo un baño con pintura, y después se hacen gotas o formas con peines. Tenemos originales y reproducciones de Antolín Palomino, que es uno de los primeros encuadernadores en España, allá por el 1905."
"Yo empecé en el Ayuntamiento de Madrid, en la imprenta artesanal, y ya cuando me jubilé, me incorporé aquí. Y sí, nos continuarán las siguientes generaciones."
18/10/10
Zapatería
Calle de Latoneros, 2
"La zapatería no tiene nombre, antes fue una ferretería y, antiguamente, un estanco. Trabajo no falta, pero se pagan más impuestos que si fuera una joyería. Aquí lo que da dinero son las tabernas y los bares, el trabajo artesanal, nada. Esto nadie quiere trabajarlo. Dile a un chaval que meta la mano en el zapato de alguien..."
"Yo empecé a los 16 años en una ferretería. Luego el dueño puso una zapatería, y luego yo empecé por mi cuenta en el año 96. Lo que más me gusta es el agradecimiento de la clientela. Me gusta resolverle problemas a la gente. Hay cosas creativas, y también rutina, pero a mí nunca se me hace aburrido."
"Esto es una burra, es muy antigua, pero ya me he acostumbrado al vaivén, que no debería hacerlo. El día que me compre una nueva, seguro que se me van todos los clavos. Hubo una época en la que me venían transformistas, y ellos sí me pedían cosas un poco raras, pero como tenían muy claro lo que querían, pues no daban ningún problema. De todas formas, yo no me hago muchos líos."
"Hace ya 20 años que empecé a cobrar por adelantado, porque tenía aquí zapatos arreglados amontonados y no venían a por ellos. O te venían a los 3 meses. Y esto es como la Ley de Murphy, si llevan aquí 3 años y los tiro, al día siguiente me vienen a recogerlos. No falla. Me ha ocurrido 3 veces."
"La zapatería no tiene nombre, antes fue una ferretería y, antiguamente, un estanco. Trabajo no falta, pero se pagan más impuestos que si fuera una joyería. Aquí lo que da dinero son las tabernas y los bares, el trabajo artesanal, nada. Esto nadie quiere trabajarlo. Dile a un chaval que meta la mano en el zapato de alguien..."
"Yo empecé a los 16 años en una ferretería. Luego el dueño puso una zapatería, y luego yo empecé por mi cuenta en el año 96. Lo que más me gusta es el agradecimiento de la clientela. Me gusta resolverle problemas a la gente. Hay cosas creativas, y también rutina, pero a mí nunca se me hace aburrido."
"Esto es una burra, es muy antigua, pero ya me he acostumbrado al vaivén, que no debería hacerlo. El día que me compre una nueva, seguro que se me van todos los clavos. Hubo una época en la que me venían transformistas, y ellos sí me pedían cosas un poco raras, pero como tenían muy claro lo que querían, pues no daban ningún problema. De todas formas, yo no me hago muchos líos."
"Hace ya 20 años que empecé a cobrar por adelantado, porque tenía aquí zapatos arreglados amontonados y no venían a por ellos. O te venían a los 3 meses. Y esto es como la Ley de Murphy, si llevan aquí 3 años y los tiro, al día siguiente me vienen a recogerlos. No falla. Me ha ocurrido 3 veces."
15/10/10
Tapicería, Tapimaster
"Mi padre ya era tapicero, y yo estoy por mi cuenta desde 1969. Empecé con 14 años, aprendí en la escuela de La Paloma, una institución sindical de formación profesional, de curas. De los que te pegaban campanazos en la cabeza, con Franco, ya sabes. Luego fui a la Escuela de Artes Aplicadas de la calle de la Palma, y después de la mili me separé de mi padre, y aquí estoy, en una de las calles más bonitas de Madrid, y esta es mi historia."
"Tenemos, lo que yo llamo un Goya a la tapicería. Un premio que te da la Cámara de Comercio, pero éste no viene con sobre. Y bueno, trabajamos mueble tradicional, el de verdad, con muelles. A los artesanos nos gustan estas cosas."
"Los tapiceros tenemos las manos trabajadas. Hago lo que me gusta y me lo paso muy bien. Trabajo con volúmenes, texturas, colores... es un oficio que te engancha a la larga. Y se tarda en aprender. Restauré el Teatro Lara entero para su centenario."
"Tengo 4 hijas, una es bióloga, otra periodista... que va, ellas no van a continuar. Las chicas son guerreras."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



























